TEXTO
Un hombre judío estaba haciendo el viaje
desde Jerusalén hacia Jericó. En el camino fue asaltado por unos hombres
quienes les robaron su ropa, lo golpearon y lo dejaron casi muerto.
Un sacerdote también iba de viaje por
este camino y al ver al hombre herido, cruzó al otro lado de la calle y siguió
sin ofrecer ayuda. Un levita también pasó por ahí pero al igual que el
sacerdote, cruzó la calle y se fue sin ayudarlo.
Después pasó un
hombre de Samaria, un pueblo despreciado por los judíos. El samaritano vio al
hombre y se compadeció de él. Tomó vino y aceite para limpiar sus heridas y
después de haberlo vendado, lo montó en su cabalgadura y llevó a un alojamiento
donde pasó la noche cuidándolo. Al siguiente día el samaritano le pagó al dueño de aquel lugar dos monedas de
plata para que cuidara del judío y le dijo que si hubiera gastos adicionales le
pagaría el resto la próxima vez que estuviera en el área.
Al terminar la parábola Jesús pregunto:
¿Cuáles de estos tres hombres fue el prójimo del judío? El experto en la ley
respondió, "El que mostró misericordia". Jesús entonces dijo:
"Si, vayan y hagan ustedes lo mismo."
Lc 10, 25-37 .
PALABRAS CLAVES
- Comprensión
- Interpretación
- Fe
- Verdad
- Razón
- Lenguaje
- Contexto
- Historia
- C. hermenéutico
- Exégesis
- Revelación
- Ser
APLICACIÓN
La parábola del relato del Buen Samaritano es un
pasaje del Evangelio de San Lucas. Como su nombre lo indica, está expresada en
un lenguaje metafórico, narrativo y
comparativo. Es la respuesta a una pregunta que le hicieron acerca de los
mandamientos. Frente a la pregunta que le hacen a Jesús de ¿quién es mi
prójimo?, él responde con la parábola del Buen Samaritano. Jesús se vale de
esta pre-comprensión, para contrastar
con la verdadera bondad del cristiano. Encontramos en el relato una enseñanza
moral, de cómo personas diferentes y en conflicto pueden ayudarse mutuamente y
expresar el amor por los demás. El lenguaje en que se nos comunica la parábola puede ser
razonando y analizando, para lectores contemporáneos como nosotros, quienes
tenemos conocimientos y compartimos un conjunto de creencias y pensamientos del
texto citado, en tanto la razón
es una ayuda para reafirmar la fe en
los valores cristianos.
La primera persona que pasó por ahí fue
un sacerdote, de quien se podía esperar que hicieran el bien, pero él pensó que
estaba muerto y no quiso tocarlo para no contaminarse. Era para él más importante la ley, que el malherido.
El Levita era asistente en el templo. Aparentemente el servir para este levita
no incluía ayudar a los demás. Seguramente el asistente del templo también
tenía varias reglas que seguir y similar al sacerdote las puso por encima de
las necesidades de este hombre que era judío como él. Los judíos se
consideraban puros delante de Dios y su odio hacia los samaritanos se basa en
que este grupo, también judíos, se casaban y mezclaban con gentiles. Los judíos
consideraban abominable el estilo de vida de los samaritanos. Podemos aprender
mucho con la intención de Jesús en hacer héroe a un samaritano.
RESULTADO
Cuando el samaritano vio al judío, solo
supo ver su humanidad. El vio a un hombre que estaba en un estado crítico y en
necesidad de ayuda. No había tiempo para contemplar las diferencias entre
ellos, las heridas que sus culturas habían causado, y si sufriría
consecuencias por asociarse con alguien considerado como su enemigo. La
compasión del samaritano sobrepasó el qué dirán y los prejuicios basados en sus creencias religiosas.
Es un texto bíblico del Evangelio de San
Lucas, con el propósito de inculcarnos
el amor por el otro, la solidaridad y la ayuda, inclusive al enemigo o ser
diferente, como premisa cristiana.La enseñanza para hoy es la insistencia
en la universalidad del amor en virtud de una adherencia a la doctrina
predicada por Jesús de Nazaret y cumplida por el apóstol. La compasión, cuando
tiene raíz en el amor de Dios, no hace cálculos y
rompe con los prejuicios. Para hacer el bien a
los demás como lo hizo el buen samaritano,
hay que sentirse en primer lugar necesitado de los otros.
M. Esmeria Cabrera
S. de. J
M. Esmeria Cabrera
S. de. J
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